Descubre Carrara, el paraíso del mármol

Italia es un país que, tanto en Europa como en el resto del mundo, se asocia en el imaginario con la cultura y el arte. Y no es para menos. Italia comparte con Grecia el honor y privilegio de haber sido la cuna del pensamiento y la cultura occidentales.

Si bien muchas influencias de la filosofía, la ciencia, la literatura y el arte grecorromanos llegaron de Oriente, fue en la Hélade y posteriormente en Roma donde se produjo el sincretismo cultural, a partir del cual florecieron ideas y tendencias que hasta la fecha dan sustento a nuestra civilización.

Para los amantes del turismo cultural, Italia es, sin duda, una delicia. En prácticamente todas sus ciudades encontrará hermosas e incomparables manifestaciones artísticas, ya sea de la Antigüedad, del Renacimiento o del mundo contemporáneo. En esta ocasión, te invitamos a descubrir una ciudad que si bien no suele ser de las primeras en venir a la mente cuando se piensa en destinos turísticos, sí es mundialmente conocida por un valioso tesoro que se extrae de sus canteras; el mármol.

Los mármoles de Carrara son altamente cotizados desde tiempos remotos, debido a su nívea belleza (la superficie de este mármol es blanca, con ciertas tonalidades grises o azules y prácticamente sin vetas) y a la facilidad con la que se le puede trabajar para la elaboración de esculturas.

Rodeada por los Alpes Apuanos y acariciada por el mar de Liguria, Carrara es una ciudad que siempre ha estado en la mira de conquistadores, y posteriormente de comerciantes y admiradores, debido a sus imponentes canteras de mármol. Diversos estudios arqueológicos han revelado que la codiciada y hermosa piedra comenzó a extraerse desde la Edad de Bronce, cuando fue utilizada para la elaboración de utensilios y objetos decorativos.

En tiempos del emperador Julio César (48-44 a.C.), el mármol de Carrara se empleó en construcciones públicas y en residencias de los Patricios. Ya en la era cristiana, los bloques de mármol extraídos de las canteras se emplearon en la construcción de edificios religiosos. También debemos mencionar que fue el material preferido por Miguel Ángel para la mayoría de sus esculturas, incluido el célebre David.

El visitante de Carrara encontrará diversas joyas arquitectónicas y escultóricas, en las que la creatividad y el genio de los artistas cobran vida en el mármol. El primer atractivo a contemplar es el Duomo o catedral, un edificio de estilo gótico, decorado con frescos y esculturas que datan de los siglos XIV y XV. El siguiente punto es la Plaza Alberica, cuyo adoquinado tiene incrustaciones de mármol.

Un paseo verdaderamente imperdible es el recorrido por las canteras. Comienza en el Museo Cívico del Mármol, que resguarda objetos y utensilios relacionados con la extracción del material, así como restos arqueológicos. Continúa por las impresionantes canteras y las galerías interiores, excavadas en la roca. Ahí se encuentran los Puentes de Vara, otra estructura digna de admiración.

Cerca de Carrara, enclavada en los Alpes Apuanos, se encuentra la ciudad de Campocecina. En este lugar se encuentra la Cava de los Poetas, llamada así porque en sus paredes interiores se esculpieron frases de poetas y pensadores de distintas épocas.

De vuelta en Carrara, es imprescindible visitar los talleres artísticos donde se trabaja el mármol. En ellos es posible, desde adquirir una pequeña pieza de recuerdo hasta ver exposiciones de artistas contemporáneos.

Una buena época para visitar Carrara es el mes de agosto, cuando se lleva a cabo un festival conmemorativo llamado Rievocazione Storica della Lizzatura. En él se recuerda el antiguo método de transportación del mármol, que consistía en deslizar los bloques sobre tablones de madera enjabonados.

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