¿Qué tienen en común el maíz, los frijoles y el chile?

Estos tres ingredientes que, por sí solos son alimentos ricos en proteínas, vitaminas y otros agraciados nutrientes más, tienen dos cosas en común.

La primera es que son parte central de una serie de platillos en donde la gastronomía mexicana los coloca como el centro angular.

Y segundo, el hecho de que todo un país los hace suyos a través de su cultura y platillos.

Por ejemplo, a los mexicanos se les conoce como “los hijos del maíz”, ya que entre sus diversas culturas esta gramínea es originaria y domesticada por los diversos pueblos indígenas de México.

Desde Puebla hasta Oaxaca, con los olmecas o los mayas, el maíz no solo nos representa como cultura, sino que también es parte de nuestra base de alimentación.

En general se han descrito cerca de 220 razas de maíz, de las cuales 64 son de origen mexicano.

Vemos entonces dentro de la gama de todas estas razas aquellos granos de color blanco, pasando por el rojo, azul, morado, de granos pequeños a los grandes.

Dulces, serosos o harinosos, sea como sea el grano, este alimento ha sustentado la cultura y la alimentación de nuestra nación.

En México, no se puede concebir una comida o un platillo sin su presencia. Es normal que en las mesas mexicanas se acompañen los platillos con las tortillas, que es la máxima presentación del maíz.

Su forma de círculo y su singular sabor hacen de la tortilla el compañero ideal para prácticamente todos los platillos de nuestra gastronomía, siendo el taco su máxima expresión.

Salsas
Salsas

Existen platillos que sencillamente no se pueden concebir sin la tortilla o el taco; por ejemplo, si encontramos que se está dando un festín de tacos de pastor para eventos sociales, sencillamente sin la presencia de la tortilla dejan de ser tacos de pastor.

En cuanto al frijol, es otro básico de nuestros platillos que van desde los frijoles de olla hasta las recetas más complejas y deliciosas, como los frijoles charros entre muchos otros.

Son perfectos acompañantes de los platillos, aunque también suelen ser un platillo principal.

Este singular alimento también es una aportación de nuestro país para el mundo en donde su consumo se ha globalizado debido a su bajo costo y por sus propiedades nutrimentales como el contener proteínas, fibra, tener antioxidantes y ser  bajo en grasa.

Por otro lado, es fácil de cultivar, encontrando hasta 150 especies de frijoles diferentes entre tamaños, colores y requerimientos ecológicos, de las cuales 50 se encuentran en México brindando su sabor y color a múltiples platillos.

La maravilla de los frijoles es que son un alimento multiusos, de bajo costo, fáciles de cultivar y que han sido un pilar en la dieta de las personas en todo el mundo durante siglos, especialmente en México.

En cuanto al tema de los chiles, es ciertamente que el mexicano tiene cierto apego a este alimento para aderezar cualquier platillo o ser parte de él.

Entre sus peculiaridades, el chile también es un aporte de nuestro país el cual tiene un sabor picante.

Somos un país en donde podemos encontrar cerca de 60 especies sin mayor problema con sabores, tamaños, colores y formas diferentes entre sí.

Bien los podemos comer al mayor estilo, es decir, al puro estilo “a mor… a mordidas” o, prepararlos en platillos o salsas.

Ya sea en su formato fresco o seco, es y seguirá siendo un ingrediente indispensable de los guisos de nuestro país y no por nada se hace llamar el Rey de la Cocina Mexicana.